Con fecha de 11 de mayo de 2017 el DOCV ha publicado el Decreto 59/2017 de ordenación de la pesca artesanal del pulpo, una reglamentación que ha estado sujeta a un intenso debate dentro del sector pesquero de la Comunidad Valenciana, y cuyo resultado no satisface al mundo de la pesca, que en su última propuesta a la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural abogó por mantener la regulación existente, sin cambios.

En concreto, el Decreto recoge que «podrán ejercer esta actividad extractiva únicamente las embarcaciones de la lista tercera del Registro Oficial de Buques que estén incluidas en la modalidad de artes menores, con puerto base en la Comunitat Valenciana y con la autorización pertinente de la dirección general con competencias en pesca marítima y marisqueo».

Pulpo

El documento indica que el número máximo de recipientes utilizables por tripulante será de 800, sin sobrepasar los 1.600 recipientes por embarcación, debiendo balizarse con boya y bandera el principio y final del arte. Tanto en las boyas antes descritas como en los dos extremos de la relinga inferior o línea madre, deberá figurar el nombre de la embarcación y su matrícula.

Como máximo se dispondrán cuatro líneas de cadufos por embarcación con una longitud máxima por línea de 2.000 metros por línea. A este dato se han opuesto las tres federaciones provinciales integradas en la Interfederativa de la Comunidad Valenciana y se lo han transmitido a la administración autonómica en una reunión mantenida en Valencia, y la Conselleria se ha comprometido a modificar dicha longitud por 3.000 metros por línea.

El Decreto sostiene que las líneas de cadufos deberán calarse siguiendo la línea paralela de la costa y: en fondos inferiores 50 metros, en las provincias de Alicante y Valencia; en fondos donde no esté autorizada la modalidad de arrastre, en la provincia de Castellón.

Además, la Conselleria regulará mediante la correspondiente orden, sistemas de identificación específicos tanto para boyas como para cadufos, con el fin de facilitar el control de este tipo de pesquería. Así, se establecerá  el sistema de geolocalización de las boyas o de las embarcaciones, que permita transmitir en tiempo real la ubicación de la misma a una aplicación desarrollada por la dirección general competente en materia de pesca marítima y marisqueo.

En cuanto a las características de los cadufos, éstos deberán ser de barro cocido, o de cualquier otro material biodegradable, no pudiéndose utilizar en su construcción ningún material metálico, corrosivos o contaminantes. En la disposición transitoria, al final del Decreto, se especifica que los cadufos realizados con otros materiales distintos al barro cocido u otros materiales biodegradables que se estén usando con anterioridad a la entrada en vigor del presente decreto, se podrán seguir calando hasta el 1 de enero de 2020.

Respecto a los horarios y los días en los que se puede ejercer la actividad de pesca artesanal del pulpo serán de lunes a viernes desde las 06.00 horas a las 15.00 horas, estableciéndose por tanto un horario de descanso semanal que se iniciará a las 15.00 horas del viernes y finalizará a las 06.00 horas del lunes siguiente; y en los días festivos no se podrá faenar. Los alcatruces o cadufos podrán permanecer calados durante los periodos de descanso semanal y festivos, quedando prohibido su levantamiento, comprobación y recogida de artes o capturas. Se establece un límite semanal de capturas por embarcación que no rebasará los 500 kilogramos.

El Decreto establece que las federaciones provinciales de cofradías de pescadores de la Comunidad Valenciana, previo acuerdo de las cofradía que las integran, podrán presentar anualmente propuestas de Plan de Gestión de la Pesca Artesanal del Pulpo en su provincia, en las que plantearán la delimitación de las zonas de pesca artesanal del pulpo, el listado de embarcaciones que podrán faenar en cada zona y los límites diarios de capturas. La conselleria resolverá sobre las propuestas de planes de gestión realizadas por la Comisión de Seguimiento de los Planes de Gestión de la Pesca Artesanal del Pulpo, pudiendo introducir las modificaciones que considere oportunas en las propuestas de planes de gestión de la pesca artesanal del pulpo recibidas.

En cuanto a las prohibiciones, el Decreto establece que el ejercicio de esta actividad queda limitado a la provincia marítima a la que pertenezca el puerto base de la embarcación. En el marco de los distintos planes de gestión y previo acuerdo de las cofradías limítrofes, se podrá sobrepasar este límite. No se permite simultanear la actividad diaria de la pesca artesanal del pulpo con otras actividades de artes menores. Mientras los cadufos estén calados no se podrá pescar con otros artes de pesca. No se permite el calado de otros artes específicos diferentes al alcatruz o cadufo destinados a la pesca artesanal del pulpo. Con el fin de evitar posibles prácticas ilícitas, se prohíbe tener calados los cadufos durante los periodos de veda. El periodo restante, el arte podrá estar continuamente sumergido.

Acerca de los periodos de veda, mediante resolución de la dirección general competente se establecerán las épocas de veda para la pesca artesanal del pulpo y en su caso, el establecimiento de zonas de veda, épocas durante las cuales los cadufos no podrán permanecer en el mar. Las épocas de veda -según nos indican desde la Conselleria- se establecerán en base a los estudios científicos que identifiquen los picos altos de reproducción del pulpo (los informes actuales señalan finales de primavera y principios de verano como periodos más idóneos).

En cuanto a la talla mínima del pulpo, los ejemplares capturados de peso inferior a 1 kilogramo, deberán ser devueltos al mar de forma inmediata, no pudiendo permanecer a bordo ni comercializarse ningún pulpo de peso inferior al mencionado.

El texto completo puede consultarse aquí