El pasado 11 de abril, la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural organizó una sesión informativa sobre “Eficiencia energética y mitigación del cambio climático en el sector pesquero” con el fin de informar al gremio sobre diversas medidas que pueden adoptarse con el fin de mejorar el uso y el consumo energético, así como contribuir al cuidado medioambiental.

La sesión arrancó con la exposición del Proyecto I+D para la eficiencia energética implantado en la Cofradía de Pescadores San pedro de Castellón, con las intervenciones de José Adsuara, administrador de Auditesa, e Hilario Cavallaro, técnico de la empresa.

José Adsuara comienza explicando que esta sesión se basa en los resultados de un estudio realizado en la provincia de Castellón: Proyecto PIEE (Platform for Improvement of Energy Efficiency). Auditesa, auditorias y gestión energética, una empresa de auditoria y gestión energética creada en 2010 en Paterna (Valencia), lleva cinco años trabajando con cofradías de pescadores y los resultados han sido bastante satisfactorios.

Proyecto: en el año 2012 la GVA decidió hacer auditorías sectoriales de diversos sectores productivos, uno de ellos de cofradías de pescadores. Esta empresa auditó a cinco cofradías de Castellón: Burriana, Castellón, Benicarló, Peñíscola y Vinaroz. Tras su estudio detectaron que el mayor consumo en las cofradías lo producen las fábricas de hielo. Primera conclusión: Cuánta cantidad de energía hace falta para producir una tonelada de hielo y qué coste económico supone. Los que trabajan con cilindro tienen más consumo de energía que los que trabajan con placa.

Detectaron distintos diseños en las cofradías en cuanto a la acumulación del hielo en los silos y en su entrega a barcos y otros destinos.

Respecto al precio de la energía, se dieron cuenta de que se les escapaba algún componente sobre el coste económico y el coste en energía. Analizaron el precio que pagaba cada cofradía por la energía: dos cofradías pagaban un precio más elevado que las otras tres. ¿Por qué? Castellón y Vinaroz: la energía la vende la comercializadora, hay libertad de mercado y cada empresa puede contratar con quien quiera; al resto les suministra directamente el Puerto. Hay posibilidades reales de corregir este desequilibrio, se puede hacer de forma agrupada, recabando primero la información de todas las cofradías.

Cómo factura Puertos de la GVA a una cofradía: consumo de energía x precio más elevado de la energía = da un coste, al que se le aplican los impuestos. En las cofradías directamente conectadas con la comercializadora el precio es distinto: los excesos de potencia están controlados (hay meses que la instalación va al 100% y en otros no) lo que da una fuente de optimización y supone un ahorro anual y la energía reactiva, necesaria para el funcionamiento de los motores, pero su exceso es penalizado. En este caso se corrigió la reactiva, y se consiguió optimizar y ahorrar. En la factura del Puerto, da igual lo que optimices porque vas a seguir pagando el mismo precio; mientras que con la comercializadora no.

En España la energía se somete a subasta y el precio cambia dependiendo de las franjas horarias. Por ejemplo, por la noche los precios son más bajos. Se habló con Puertos de la GVA, ya que su sistema es obsoleto. Lo primero que hay que hacer es analizar la situación de cada cofradía y si éstas están de acuerdo se intentará corregir.

Tras las auditorias energéticas hubo una serie de resultados, con mediciones en cámaras de hielo, se optimizó la potencia contratada, cómo corregir las distorsiones…

La cifra más importante: ahorro de 31.000 KW/año y ahorro de 76.000 euros/año, con una inversión de 6.000 euros en equipos y monitorizadores. Reducción del coste energético del 10%. Toda la inversión está recuperada en menos de un año. Y esto sin contar con las subvenciones públicas a las que se podría optar.

Las fábricas de hielo optimizadas pueden cubrir las demandas de hielo en pocas horas, consumiendo solo unas horas del día, conservando el hielo en los silos. Los precios de la energía son más caros cuando se suele consumir más energía. Pero en este sector, se puede poner a funcionar la fábrica de hielo en horas en las que el precio sea menor. Los ahorros de todo un año: del 37%. Idea: pedir unas ayudas europeas de I+D para desarrollar el programa.

Este proyecto ha sido supervisado por auditores de cuentas y técnicos el CEDETI para comprobar la viabilidad del mismo.

Se eligió la cofradía de Castellón para hacer una prueba piloto de un año, aplicando las medidas del estudio. Se propuso predecir las curvas de consumo y de precios de la energía. Un algoritmo

-en base a históricos y otros datos- calcula cuánto hielo va a hacer falta para guardarlo en el silo. Predecir la curva roja: precios hora de la energía. Contrataron a una empresa que les hizo un algoritmo de la evolución de precios a 15 días.

Instalaron los equipos en la fábrica de hielo de Castellón.

Por su parte, el técnico Hilario Cavallaro explicó que hay dos plataformas de gestión: una que lleva la empresa y otra el usuario. También han desarrollado una aplicación para móvil con el fin de hacer un seguimiento.

Resultados de la implantación del proyecto: conocer la energía empleada en la producción de una tonelada de hielo, para sí reducirlo. Análisis de la facturación eléctrica: en el caso de Castellón la proporciona una comercializadora. La idea fue: proponer una producción en función de las necesidades de hielo y el precio de la energía. En 2016 se ahorró bastante en términos de coste de producción. La planta está funcionando de manera eficiente. Se ha obtenido coherencia entre el hielo producido y los kilovatios/hora empleados. Se ha propuesto duplicar la bomba en Castellón, de manera que en verano, cuando hay más demanda se ponen ambas en funcionamiento.

Resultados económicos:

200-289 KW/hora por tonelada. Precio: noviembre y diciembre se dispara, por los precios del mercado, que fue muy caro en el último trimestre del año. Cuando se detectan desviaciones, la empresa trata de corregirlas.

El silo de Castellón está sobredimensionado y la empresa hace recomendaciones sobre las horas de funcionamiento para optimizar el consumo. La propuesta de producción óptima, manteniendo la producción, habría supuesto 250 euros a la semana. Son datos reales.

En un año el ahorro estimado para la cofradía de Castellón habría sido: 23.251 euros (14,6%)

  • 10.961 € de optimización de potencia;
  • 9.232,8 € de ahorro en producción;
  • 2.967 € de ahorro de corrección reactiva.

En un año está todo amortizado. La inversión es mínima: equipos de monitorización.

El coste del trabajo (auditoria) de la empresa está cubierto por los fondos europeos y la cofradía de Castellón le paga una mensualidad, al haber querido aplicar el proyecto piloto. También hay ciertos costes como la reparación de silos, aislamiento de cámaras… para lo que se ha optado a ayudas públicas.

Las auditorias detectan los problemas de cada instalación, el precio de la energía y a quien se le compra, y un sistema de gestión diseñado en exclusiva para este sector.

Enrique Orero y José Adsuara

La segunda parte de la sesión se centró en la “Optimización energética en barcos pesqueros”, con la participación de Enrique Orero Oms, ingeniero naval, y Presidente de Orero-OMS. Para lograr la optimización energética en barcos pesqueros, en primer lugar es preciso conocer el consumo en los barcos de pesca mediante una auditoria energética. Los grandes consumidores: hélices, propulsor, sistemas de frío, equipos de pesca… Los dos barcos auditados fueron el Jaume (arrastrero) y Hermanos Plomer Angés (cerquero).

Dos criterios empleados: consumo energético; y dos bloques agrupados: consumo energético (propulsor) y resto de equipos de la embarcación. Resultados de la auditoria: los máximos consumidores son los asociados a la propulsión, la condición de navegación es la máxima consumidora de energía; los únicos consumos en equipos y servicios significativos se dan en la situación de virado y salabardeo. La propulsión, como gran consumidor, en cerco depende de: hidrodinámica del barco; situación de carga y trimado de la embarcación; incrustaciones en el casco y hélice; diseño del sistema de propulsión hélice y reductor. La propulsión como gran consumidor en el arrastre, depende de: el diseño del sistema de propulsión y la energía.

Optimización energética: Propuestas de mejora: Aumentar la eficiencia energética de los generadores y consumidores de energía; y reducción de las demandas de potencia de los consumidores. Los principales problemas: El barco tiene pocos sistemas de control para detectar dónde gasta más, por ejemplo. Hay que tener los máximos elementos de control en el barco (torsiómetros), aunque son caros. Sistemas de control de consumo del motor: caudalímetros.

Primero, el armador tiene que tener claro qué quiere optimizar en su barco. Aumentar la eficiencia energética del sistema propulsor:
1. Elección del tipo de hélice: de paso controlable, de paso fijo o monoblock o de alto rendimiento.

2. Elección del tipo de reductor: inversor de una velocidad, para paso controlable, inversor de doble velocidad y con sistema trolling.

3. Utilización de economizadores de combustible: hidrógeno o gas natural licuado.

Para reducir potencias:
1. Mejoras hidrodinámicas en las carenas de barcos construidos. Instalaciones de bulbos o prolongaciones de quilla.
2. Incrustaciones en el casco y hélice: pinturas antifouling con base de silicona. Antes eran tóxicas. El consumo de gasoil es elevado a causa de este tipo de incrustaciones. Coste: entre 6.000 y 7.000 euros puede costar esta pintura, que puede perdurar unos cinco años. Son autolimpiables, mientras se navega se limpia. Reduce mucho consumo, sobre todo en barcos de gran navegación.
3. Situación de carga y trimado del buque: racionalizar la carga que el barco ha de llevar y dónde se coloca.

Reducción de demanda de potencia en el equipo propulsor en navegación: adecuación de velocidad vs consumo. El Patrón y el armador tienen que tener esto muy en cuenta. Optimización administrativa de las navegaciones: adecuación de las mareas de pesca para aprovechar mejor los tiempos de navegación; evitar velocidades altas para tener mejor posición de venta en lonja. Reducción de demanda de potencia en el equipo propulsor en arrastre: se puede conseguir entre un 20 y un 25% de ahorro. Reducción de la demanda de consumo eléctrico:

– Pesqueros con necesidades de frío: invertir en aislamientos térmicos; optimizar procesos de enfriamiento; adoptar nuevos formatos en hielo, como hielo líquido
– Pesqueros con necesidades de iluminación: uso de focos de led; racionalización de la potencia lumínica. Son las mejoras energéticas más comunes y económicamente más viables.

También se podría tener en cuenta el factor del viento, como velas, pero no resulta muy viable por operatividad; o cometas, pero esto último no interesa a la empresa fabricante al considerar que la embarcación no va a ser capaz de asumir su coste.